23/9/17

Recuperarse del otoño

Mirando abstraído las hojas caídas en el parque, el abuelo piensa que también para él llegó el otoño de su vida; ya no soporta el frío y el viento y se cansa al caminar. Recuerda que le han salido más canas y arrugas en la cara y tiene un color mustio en la piel. Imagina tratando por todos los medios de escapar con su mente de esa tristeza que lo envuelve, que sería muy lindo poder rejuvenecer cuando vuelva la primavera, como lo hacen los árboles en la naturaleza con sus nuevas ramas, hojas y flores. ¡Que bajón tiene el abuelo! Su pequeño nieto le acaba de dar mate jugando al ajedrez en un banco del parque.

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